Wednesday, 16 de April de 2014

Ficha del recurso:

Fuente:

Vínculo original en elpais.com
J. M.

Fecha de publicación:

Thursday, 12 de March de 2009

Última actualización:

Thursday, 12 de March de 2009

Entrada en el observatorio:

Thursday, 12 de March de 2009

Idioma:

Castellano

Sector de actividad:

Sanidad

Archivado en:


La española ICNID acude al Cebit con su identificación biométrica de bebés

Cuando Carlos salió de la ducha de la habitación del hospital, su mujer Beatriz dormía tras el parto, y la recién nacida Eva había desaparecido. Carlos buscó a las enfermeras, y le enseñaron a su niña en el paritorio, con la cabecita rapada y con la cinta de identificación cambiada de pierna.

"Sólo se la habían cambiado de pie, pero con la misma facilidad la identificación podía ser de otro bebé", recuerda aún con horror, la madre Beatriz Ortiz.

Hoy Eva tiene 13 años, y a su hermanito Alejandro, cuando nació en el año 200, ya le colocaron un identificador con biometría dactilar de ICN, el inventado por sus padres.

"Como madre a mí me interesar concienciar a lagente de que las cosas no se hacen correctacmente en los hospitales y que deberían hacerse bien. De vez cuando salen casos dramáticos, un niño que necesita transplante de médula, que se lo va a hacer la madre y no es compatible porque descubre, en ese momento, que no es su madre, o el reciente caso de unas gemelas canarias, toda la vida se paradass, perpo que se reconoceron al salir una de ellas en televisión. "Los protocolos de los hospitales fallan más veces d elo que creemos, y hay mecanismos para remediarlos".

Salto al Cebit

Gracias a las ayudas de AEIC, la empresa de Carlos y Beatriz pudo colocar un pequeño stand en la feria alem,ana del Cebit.Cuando Carlos salió del baño, su mujer Beatriz dormía tras el parto, y la recién nacida Eva había desaparecido. Carlos buscó a las enfermeras, y le enseñaron a su niña en el paritorio con la cinta de identificación, pero en el otro pie. Se le pusieron los pelos de punta.

"Sólo se la habían cambiado de pierna, pero con la misma facilidad la identificación podía ser de otro bebé", recuerda aún con horror, la madre, Beatriz Ortiz. De ahí nació la idea de crear un sistema de identificación del bebé infalible.

Hoy Eva tiene 13 años, y a su hermanito Alejandro, cuando nació en el año 2000, ya le colocaron un identificador con biometría dactilar ICN, el inventado por sus padres.

Ha pasado más de una década, y sólo ahora se han atrevido a instalar un pequeño stand en la feria Cebit de Hannover, gracias a las ayudas de AETIC. "Hotel y comidas nos lo pagamos nosotros", puntualiza Ortiz. También aclara que han aguantado estos años gracias al capital de Renta 4 y de Rosp Corunna, la sociedad inversora de Rosalía Mera, cofundadora de Inditex.

El sistema de huella biométrica para el bebé evita trágicos cambios, "que suceden más veces de los que se cree". Al ingresar, a la madre se le coloca un codificador con cinco fragmentos; dos van para el documento civil y el clínico; otro fragmento se coloca en el cordón umbilical del bebé y el cuarto en un tobillo. Al salir del paritorio, madre e hijo están relacionados inequívocamente por tres codificadores idénticos. Entonces interviene la matrona con su lector digital, que registra el código de la madre y toma su huella con la cámara del aparato. Luego lee el código del bebé, que debe coincidir con el de la madre para habilitar la cámara biométrica. Toma la huella de índice y del dedo medio. Finalmente, la matrona firma la identifación biométrica.

El sistema ICN ya se ha introducido en varias redes hospitalaria del país, pero el Cebit le ha abierto nuevas fronteras. "Ha habido mucho interés de distribuidores de Brasil, Rusia y Arabia".